Seleccionar página

Alessa  como muchas mujeres dice: “Me da mucha vergüenza mi cuerpo y mi imagen en general”. Siento inseguridad al vestirme, al hablar, al querer relacionarme con los hombres. Creo que yo soy así, cada uno es como es ¿No? Tímidamente tomó sesiones y el taller de Autoestima para empezar a trabajar interiormente en ella.

Fue haciendo un recorrido interno y empezó a escuchar los sonidos de su niñez: “Gorda”, “Fea”, “Enana”. Ese bombardeo emocional recibía a diario Alessa en el colegio a diario de parte de sus compañeritos y en su casa no era muy distinto, cuando ella contaba que iba a actuar el acto del cole muy contenta su hermano cerraba la conversación con alguna pregunta como: “Que te van a elegir a vos… Si sos una ridícula, se van a reír de vos”.

Te imaginarás como esos años Alessa fue tomando todo eso que le decían y lo absorbió hasta el punto de asimilarlo como propio. Se terminó creyendo todo eso y más. Cambió sus lentes rosas de ver la vida por unos grises oscuros y eso fue marcando a fuego su forma de sentir y ver la realidad.

Sus pensamientos se repetían internamente en un bucle incansable que sonaba así: “Nadie me quiere”, “no puedo”, “no me lo merezco”, “¿qué van a pensar si no estoy capacitada para hacerlo?” Eran mantras totalmente desalentadores y difíciles de callar para una niña tan pequeña.

Ella estaba totalmente determinada a transformar su manera de sentir la realidad y ¿sabés qué? ¡LO LOGRÓ! Hizo un buceo emocional hasta lugares recónditos de su niñez para hacer estos cambios. Y cuando en su día a día vivía alguna situación parecida ella se ponía los lentes rosas que tan bien la hacían sentir y todo era distinto.

¿Tienes complejos de niña relacionados con tu autoestima? ¿Los has podido resolver? Te leo en los comentarios

¡Gracias por leerme!

Adriana Miano

Te ayudo cuando tenés un síntoma o conflicto a liberar las emociones que te las provocaron y a encontrar el origen emocional para resolver tu problema de ahí en adelante, ¡para toda la vida!