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Llega este momento del año y un@ empieza a hacerse balances, épocas en las que uno ya planea el final del año, cierre de proyectos, empiezan las reuniones para despedir el año y dentro de esa vorágine nos preguntamos: ¿qué estuvo bien? ¿qué estuvo mal? ¿qué faltó? Y hasta surge la pregunta de ¿qué me hubiese gustado en realidad?

Marcia, vino a una sesión de Bio, es una mujer activa, empresaria, a la que le gusta planear TODO. Este año tenía una lista bastante larga de objetivos a cumplir , cuando llega fin de año toma esa lista, agarra su fibrón y comienza a tachar lo cumplido con una gran sonrisa en su cara pero ese gesto empezó a transformarse cuando vió que muchas de las anotaciones no estaban resueltas aún y algunas ni siquiera salieron a la luz.

En su desesperación Marcia volvió a hacerse una lista nueva ya para concluir este año y ponía  por ejemplo bajar 10 kg., cambiar mi alimentación, hacer un viaje internacional, hacer la reforma de la casa que se ha venido postergando, y así seguía la lista.

A Marcia no es a la única que le pasa, ¿no? Mi sugerencia hacia ella fue la siguiente: “podés sumarte a ese tsunami de metas o bien ser selectiv@ y ELEGIR cuáles son realizables en el plazo que queda” ¿Qué elegís? Y Marcia sigue desconcertada y me dice: “Lo que pasa es que hice muchas cosas este año y no pude avanzar con estas otras pero también me interesan”, seguimos avanzando y luego de un trabajo interno intenso y maravilloso logra descubrir lo siguiente: “estuve muy enfocada en dos grandes cuestiones: mi familia y mi trabajo y gracias a eso pude desarrollarme profesionalmente en forma independiente y lograr tiempo de calidad para estar con mi marido y mis hijos”, al tomar conciencia de eso cambió la expresión de su cara y denotaba sensaciones de bienestar y tranquilidad.

Aquí van mis sugerencias:

  1. LISTA: Hacete una lista de lo que SÍ salió bien. Seguramente veas que son muchas más cosas de las que creías y también es probable que aparezcan cosas que no tenías planeadas y fluyeron para crearte nuevas posibilidades.
  2. FELICITACIONES: Felicitate, abrázate, mímate y decite palabras alentadoras. Si, te estoy diciendo que te hables y que te susurres palabras con amor y contención entendiendo que era lo mejor que podías hacer.
  3. REGALO: Hacete un Auto-Regalo con sentido, algo que para vos sea totalmente relevante en este momento: un libro, la asistencia a un taller de crecimiento personal, un spa, lo que vos sientas que querés y necesitas en este momento.

¡Gracias por leerme!

¿Cómo va tu balance? ¿Te sirven estas sugerencias?

Si usaste estas 3 sugerencias contame tu experiencia en los comentarios, ¡seguro le puede servir a muchos!

Adriana Miano

Te ayudo cuando tenés un síntoma o conflicto a liberar las emociones que te las provocaron y a encontrar el origen emocional para resolver tu problema de ahí en adelante, ¡para toda la vida!